lunes, 13 de septiembre de 2010

Oí por primera vez mi voz interior.

Oí por primera vez mi voz interior.

Estaba en disposición para empezar el tema: La participación (Una mirada alternativa).
Cuando escuche:
Llego la hora de quitarme del centro.  Por muchos siglos el que enseña ha estado en el centro y sobre todo ha sido el dueño del saber. Por la inercia que este desempeño arrastra es muy difícil cambiar de un momento a otro.
Fue un momento de impermanencia, sin tiempo ni espacio, con la mirada perdida en el infinito como en la meditación de un monje budista.
Hoy siento que me debo quitar del centro. Lo entendí con este curso (docTIC). Es un sentimiento parecido o al que se experimenta, cuando uno se quiere separar de la pareja o cuando uno esta aburrido en un lugar y se quiere ir. Después de estas dos semanas de receso me llego y oí una voz interior y fuera de que me dicto lo que estoy escribiendo, me llena de fortaleza para que me quite del centro, me anima para dejar el lugar de poder, la vanidad de ser el que todo lo sabe .


Lunes, 13 de septiembre de 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada